5 formas en las que tu cuerpo te ayuda a ganar una negociación

Todo lo que dices durante una negociación puede ser determinante.

Pero también es importante lo que NO dices.

Me refiero a lo que expresas con tu lenguaje corporal.
¿Estás comunicando lo que quieres con tus gestos y movimientos?
Quizá AHORA sea el momento para fijarte en mayor detalle.

Lee estos consejos para ayudarte a hacer negociaciones con mayor confianza y mejores resultados.
¡Adelante!

1. Descruza brazos y piernas

Es sorprendente la cantidad de personas que escuchan con brazos o piernas cruzadas.
Lo hacen de forma inconsciente, porque en la mayoría de casos les genera una sensación de control y dominio a sí mismos.

Sin embargo es un gesto que subconscientemente se interpreta como de provocación, hostilidad o inflexibilidad durante una negociación.
Lo más probable es que tu interlocutor sienta que estás cerrado a sus sugerencias o necesidades, y eso no es bueno.

Demuestra que tienes la mente abierta manteniendo una distancia entre tus manos.

2. No dejes que tus manos hablen demasiado

Los estudios muestran que mover las manos mientras hablamos ayuda a un 85% de la población a pensar con mayor claridad.

Pero recuerda: mantén siempre tus gestos en línea con tu tono y tu mensaje.

Por ejemplo, te puede parecer natural apuntar con el dedo cuando estás remarcando la importancia de un punto en concreto.
Pero en muchos casos, apuntar con el dedo es percibido como un gesto de acusación, confrontación o arrogancia.

Lo mejor es evitarlo del todo, o sustituirlo con  otro gesto diferente, más suave y conciliador.
Puedes hacer lo que hace Obama, que junta sus dedos pulgar e índice para subrayar determinados mensajes con un gesto contundente pero sin hostilidad.

3. Asiente como gesto de aprobación – y de desaprobación

Asentir con la cabeza significa cosas diferentes si la negociación está trayendo resultados positivos o se está encallando.

  • En caso de ir por buen camino, asentir con la cabeza significa conformidad.
  • Cuando la conversación es tensa, asentir con la cabeza puede liberar la tensión.
    Asentir mientras mantienes contacto visual mostrará que estás escuchando y dispuesto a continuar la negociación para encontrar un acuerdo, mientras que todavía muestras tu confianza en tu propia posición.

4. Mantén contacto visual… ¡sin pasarte!

Mirar constantemente a los ojos de tu interlocutor puede ser intimidatorio. Por supuesto que no debes evitar el contacto visual, ya que es una de las formas en la que demuestras confianza en tu postura.

Pero es recomendable romper el contacto visual de vez en cuando, mirando otra parte de la cara que no sean los ojos.

5. ¿Ser espejo o no ser espejo? ¡Esa es la cuestión!

Generalmente es positivo adecuar tu lenguaje corporal al de la otra persona. Si ves que el otro requiere de mucho espacio vital, no interfieras con ello acercándote demasiado. Por otro lado, si tu interlocutor es una persona expresiva y cercana, no te muestres frío y rígido con tus movimientos.

En cualquier caso, ser espejo ha de ser algo sutil y suave. Imitar intencionadamente los gestos de la otra persona puede resultar bastante raro, así que no te pases.

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